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Fecha: 08/diciembre/2009

Educando la responsabilidad

Toda formación valórica y actitudinal nace en el hogar, principalmente del ejemplo de los padres más que de cualquier otra instancia por muy educativa que sea (...) Los niños son muy críticos y se dan cuenta perfectamente cuando los papás les están pidiendo cosas que ni ellos mismos son capaces de hacer o de respetar (...) Por eso la educación de la responsabilidad es en sí misma, una gran responsabilidad que los padres deben asumir a conciencia.

Durante una entrevista me preguntaron acerca de la educación de la Responsabilidad en los niños y cómo potenciarla; pero la principal inquietud era saber si esta conducta era o no educable en los hijos. Y mi respuesta es un absoluto sí.


Opino que toda formación valórica y actitudinal nace en el hogar, principalmente del ejemplo de los padres más que de cualquier otra instancia por muy educativa que sea. Los niños nacen viendo y escuchando a sus familiares, y como son pequeños y no tienen la capacidad de discriminar -en edades tempranas- lo que es correcto o incorrecto o lo que es bueno y no, son absolutamente moldeables por su entorno. Por tanto, los primeros años de la niñez son esenciales para crear hábitos, valores y  responsabilidades en los hijos.


Mientras antes se comienza en casa con la vivencia y el ejemplo de los valores a formar en los niños, más se interiorizan en ellos, como verdades o hábitos indiscutibles, al menos por un buen tiempo durante su niñez y temprana adolescencia. Ejemplos de esto sería educar en conciencia ecológica, en el respeto hacia la vida animal, en el cuidado de la salud (no fumar), etc. Valores y conductas que los niños aprenden desde chicos en sus familias. Y lo mismo sucede con la educación de la responsabilidad.


Si los padres pretenden tener hijos adolescentes responsables con sus estudios o sus actividades en general, es imprescindible que los críen de ese modo desde su infancia. No se saca nada con haber sido muy relajados o inconstantes como padres cuando los niños son pequeños y luego exigirles y pretender tener hijos responsables cuando más grandes, sobre todo si uno mismo como padre tampoco lo ha sido. Los niños son muy críticos también y se dan cuenta perfectamente cuando los papás les están pidiendo cosas que ni ellos mismos son capaces de hacer o de respetar; y menos se van a motivar para responder a estas exigencias si no las ven cumplidas en sus papás. Por eso la educación de la responsabilidad es en sí misma, una gran responsabilidad que los padres deben asumir a conciencia.


¿Y CÓMO HACERLO?
 

En el caso de los escolares, por ejemplo, se da habitualmente que los alumnos de la enseñanza media más flojitos o cómodos, que no responden adecuadamente a sus deberes (no hacen las tareas, no llevan los trabajos, se les quedan los materiales en casa -si es que los piden-, no estudian solos, etc.) por lo general han sido alumnos de básica también más cómodos, a quienes se les ha perdonado su falta de responsabilidad o incluso, se les ha mal enseñado desde la casa (cuando las mamás o las abuelitas los ayudan para todo: a estudiar, a hacer las tareas, a hacer trabajos, incluso llegando a hacerles las tareas para evitar que se saquen una mala nota).


El que las mamás les hagan las tareas a los niños, aún cuando sean muy pequeños, es un tremendo daño que le están haciendo ya que le enseñan indirectamente que:


1. Es válido engañar (al llevar al colegio una tarea no hecha por él como si fuera propia);
 

2. Que él no es capaz de hacerse cargo solo de un deber (“pobrecito, si tiene tanta tarea…”);
 

3. Que el esfuerzo y el sacrificio no tienen ningún valor (“si está tan cansado… ¿cómo lo va a hacer?”)… y así sucesivamente se buscan excusas para hacer las tareas por él o se le exime de su responsabilidad. Después tienen hijos flojos, con escasa tolerancia a la frustración, que no tienen paciencia ni son perseverantes ante las dificultades, que se rinden a la primera y que más encima les exigen a ellos que los ayuden y los responsabilizan por su mal rendimiento…. “es que tú no me ayudaste a estudiar, por eso me fue mal”… Y los papás se lamentan por la conducta y las actitudes de sus hijos y se preguntan qué hicieron mal…


Por tanto: para educar la responsabilidad (escolar y a todo nivel) hay que mostrarles el camino con las propias conductas (uno como padres ser siempre el ejemplo) y tal vez ayudarlos con algún empujón inicial, (prepararles un lugar cómodo y adecuado para estudiar, facilitarles el material necesario, sugerir un horario y una rutina a realizar con los estudios)  pero más allá de eso,  habría que dejarlos que vivan sus propias experiencias. Y si el niño no quiere estudiar, que no estudie y se saque el 2… a ver si le gusta. Y si no se preocupa y queda repitiendo, que repita no más; siempre se lo puede cambiar de colegio si los padres consideran que es una pérdida económica la repitencia.


El problema muchas veces está en que los padres no están dispuestos a darles el tiempo que los hijos necesitan para madurar con los porrazos, porque existen presiones de otro tipo como sociales o personales para que el hijo se desempeñe como alguien exitoso a los ojos de los demás. Y a veces los hijos tienen otros ritmos de maduración y de frentón otros intereses en la vida. Ante esto, los padres no pueden pretender hacer por él las cosas que consideran importantes para sus hijos, sólo debieran hacérselas ver, estimularlos a que las hagan y si no las hacen, dejarlos vivir las consecuencias negativas que ello implique, ya que de otra manera los hijos nunca tendrán estas experiencias y no sabrán valorar la importancia de los consejos paternos.


Cabe siempre la esperanza que tarde o temprano estos hijos madurarán y finalmente reaccionarán. Así se educa en la responsabilidad, sobre todo en el aspecto escolar, lo que para el futuro de ese hijo es una enseñanza para el mundo del trabajo también!

¿ESTÁS DE ACUERDO? Danos tu opinión...

 

Escrito por

Marcela Tarifeño Rojas

Marcela Tarifeño Rojas
Especialista manejo conductual niños y adoles
Psicóloga Infantil y Juvenil

Comentarios

Pamela V.
Pamela V., Martes 08 de diciembre, 23:28 hrs

¡Muy de acuerdo! He conocido bastantes casos de mamás que conversan: "¿hiciste el trabajo de Historia?, ¿leíste el libro de Lenguaje?" y frases por el estilo, por lo mismo, también he conocido estudiantes "barsas" en todo nivel educativo (hasta tuve unos compañeros en la Universidad bastante flojos).

Laura
Laura, Martes 08 de diciembre, 23:00 hrs

Cuando intentamos protegerlos y hacerles las cosas más fáciles, terminamos haciéndoles daño... Si no los dejamos crecer paso a paso durante la niñez, no podemos pretender que lo hagan de un día para otro.

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